¿Lima está preparada para realizar los Juegos Panamericanos?

lima2019aJuegos Panamericanos Lima 2019: Oportunidad por perder

El 11 de octubre del 2013 obtuvimos la sede de los Juegos Panamericanos y Juegos Parapanamericanos Lima 2019. Inmediatamente después de la designación señalé que era un compromiso que podía desbordarnos si no se trabajaba con celeridad, pues el tiempo que disponíamos para aprovechar la gran oportunidad que representaba para la ciudad y el país un evento de tal envergadura no era suficiente. Se trata de una carrera contra el tiempo que no se ha sabido afrontar.

Al Estado Peruano le tomó un año y cuatro meses reaccionar y darse cuenta de que los Panamericanos del 2019 eran de interés nacional. En apresurada publicación que omitió indicar que también tenemos que organizar los Parapanamericanos inmediatamente después, se señalaron los plazos para la creación del comité organizador, la elaboración y aprobación del plan maestro. Ningún plazo se cumplió.

Querer hacer un borrón y cuenta nueva, no querer partir del avance que se había realizado, fue el primer error. Durante el primer semestre del año, los encargados del evento deportivo más importante de nuestra historia, cuya complejidad es mayor inclusive que unos Juegos Olímpicos, se perdieron en imprecisiones y siguieron barajando opciones para las cuales los plazos ya habían caducado.

Esta semana, apresurado por la Asamblea General de la Organización Deportiva Panamericana que se realizó en Toronto, el Perú presentó los avances de la organización de los Panamericanos. Señaló que la Villa Panamericana se ubicará en Jesús María, opción que no se había manejado, la cual tiene un planteamiento que –según los entendidos– no sería el ideal para este tipo de competencias y que además es la propuesta que menos oportunidad brinda de hacer ciudad.

El Gobierno señala que en el 2016 se iniciarán las obras para asegurar la culminación de la infraestructura deportiva y ahí ha terminado todo el discurso. Concebir los Panamericanos solo como un evento deportivo es un gran error. Una competencia de esta dimensión no se debe enfrascar solo en la construcción para los Juegos, sino que debe hacerse pensando en la ciudad, replanteando y articulando infraestructura urbana, los sistemas de transporte, accesibilidad, espacios públicos y una larga lista que sirven para los Panamericanos, pero que perdurarán. Eso es algo que al parecer no se entiende o no se quiere entender.

El Perú ha sido sede de más de una decena de competencias internacionales, como Sudamericanos o Bolivarianos, y en ningún caso se cumplieron los plazos señalados, no hubo un enfoque transversal ni articulado, no se aprovecharon correctamente para crear dinámicas económicas a favor de la población, para la promoción del turismo interno ni externo o para impulsar el desarrollo del turismo deportivo. Tampoco se generaron cambios en las ciudades al no aplicarse el principio de ‘acupuntura urbana’. Tal como se están enfocando las cosas, la historia parece destinada a tener el mismo desenlace.

Se ha perdido mucho tiempo y solo se reacciona cada vez que se cierra un ‘deadline’. Por ahora no estamos preparados para beneficiar a la ciudad y a sus ciudadanos.

#LaLey

Columna publicada en El Comercio 17/07/2015